VENEZUELA.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció este miércoles un ataque armado contra la mayor refinería del país caribeño, un día después de que dirigentes opositores alertaran sobre una explosión, sin víctimas, en sus instalaciones.

La refinería de Amuay (estado Falcón, noroeste) “fue atacada con un arma poderosa, un arma larga”, dijo Maduro en el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, durante una conferencia de prensa con medios de comunicación internacionales. “Quisieron provocar una explosión” y “derribaron una torre con un nivel de espesor en su acero superior a un tanque de guerra”, agregó.

El mandatario socialista dijo que las autoridades investigan qué tipo de arma habría sido usada, pero de antemano responsabilizó a “grupos terroristas de Juan Guaidó”, líder parlamentario opositor reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de gobiernos.

Maduro, como ya es costumbre, miente. Lo que destruyó Amuay y las refinerías fue la corrupción y el saqueo”, respondió Guaidó en Twitter.

Amuay pertenece al gigantesco complejo refinador de Paraguaná, uno de los mayores del mundo, con capacidad instalada para procesar 955.000 barriles por día (bpd) de crudo y combustibles, pero lejos de sus mejores días por el colapso de la industria petrolera de Venezuela.

La oferta de crudo del país, que era de 3,2 millones de barriles diarios hace 12 años, está por debajo de los 400.000 en la actualidad de acuerdo con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Su sistema de refinación, con capacidad total para 1,3 millones de barriles diarios, no ha sido inmune a la crisis y funcionó a 12% de su potencial en el primer trimestre de 2020, según cifras proporcionadas a la AFP por fuentes de la industria. La situación derivó en una aguda escasez de combustibles, por lo que el gobierno de Maduro ha intentado con respaldo de Irán, que viene enviándole gasolina y otros productos, reactivar sus refinerías.

Maduro dijo este miércoles que Venezuela tiene “reservas de gasolina para 20 días”, asegurando que las refinerías locales están produciendo “30% más” de lo necesario para consumo interno.

El diputado opositor Luis Stefanelli, que había denunciado el martes una explosión en Amuay, dijo que el suceso se habría producido por una posible “fuga de ácido fluorhídrico”. 

El legislador acusó a la estatal PDVSA de “una actitud irresponsable”.

Especialistas y líderes opositores vinculan la caída de la producción de PDVSA con falta de inversión en infraestructura, negligente manejo y multimillonaria corrupción, pero Maduro sostiene que el desplome se debe a las sanciones financieras que Estados Unidos impuso a Venezuela para tratar de desplazarlo del poder.

Maduro suele denunciar ataques armados, negados por sus adversarios, ante eventos como los masivos apagones que paralizaron Venezuela a lo largo de 2019.

Con información de © Agence France-Presse