Las primeras galaxias podrían haberse formado antes de lo que los astrónomos pensaban, según las observaciones del telescopio espacial James Webb que está reformulando la comprensión del universo.

Los investigadores que utilizan el potente telescopio publicaron un artículo en la revista Astrophysical Journal Letters, en el que documentan dos galaxias excepcionalmente brillantes y distantes, basándose en los datos recogidos en los primeros días de la entrada en funcionamiento de Webb en julio.

La extrema luminosidad de las estrellas genera dos intrigantes posibilidades, dijeron el jueves los astrónomos en una conferencia de prensa de la NASA.

La primera es que estas galaxias son muy grandes, con muchas estrellas de baja masa como las galaxias actuales, y habrían empezado a formarse 100 millones de años después del Big Bang que ocurrió hace 13.800 millones de años.

También significa que se formaron 100 millones de años antes de lo que actualmente se considera el fin de la llamada edad oscura cósmica, cuando el universo era sólo gas y materia oscura.

Otra posibilidad es que esas galaxias sean de estrellas de la llamada «Población III», que nunca habían sido observadas pero que, teóricamente, estaban formadas únicamente por helio e hidrógeno, antes de que existieran elementos más pesados.  

Debido a que estas estrellas ardían a temperaturas extremas, las galaxias no tendrían que ser tan masivas para explicar el brillo observado por Webb, y podrían haber empezado a formarse más tarde.  

«Estamos viendo galaxias tan brillantes y luminosas tan tempranamenmte, que realmente no estamos seguros de lo que está sucediendo», dijo a los periodistas Garth Illingworth, de la universidad de California en Santa Cruz. 

El rápido descubrimiento de las galaxias también desafía las expectativas de que Webb necesitaría estudiar un volumen mucho mayor del espacio para encontrarlas.

«Es una suerte de sorpresa que haya tantas que se formaron tan pronto», añadió el astrofísico Jeyhan Kartaltepe, del Instituto Tecnológico de Rochest

Las dos galaxias existieron definitivamente unos 450 y 350 millones de años después del Big Bang. Una de ellas, llamada GLASS-z12, es ahora la luz estelar más lejana jamás vista.

Cuanto más alejadas están las estrellas, más tiempo tarda su luz en llegar a la Tierra, por lo que contemplar el universo lejano es ver el pasado profundo. 

AFP
Dos de las galaxias más lejanas vistas hasta la fecha en una imagen del telescopio espacial James Webb de la NASA

© Agence France-Presse