Nashville, Tenn.- La toxicidad del fentanilo asesinó a la pequeña Ariel Rose, quien vivía en Brookmeade Park, uno de los campamentos para personas sin hogares más grandes de la ciudad de Nashville.

Ahora la DEA vuelve a hacer sonar las alarmas respecto a la crisis del fentanilo y los peligros para los niños. Las muertes por fentanilo entre los niños están aumentando más rápido que cualquier otro grupo de edad, según la organización Families Against Fentanyl.

Rose tenía apenas 23 meses de vida. Según la autopsia publicada por las autoridades, Rose tenía más de 12 veces la dosis letal reportada para su cuerpo.

El agente especial adjunto de la DEA en Nashville. Brett Pritts, dice que el patrón más preocupante en Nashville es que el fentanilo se coloca en píldoras recetadas falsas y se vende como algo que no es.