La defensa de Ghislaine Maxwell trató de acorralar a una supuesta víctima de abuso sexual de la “socialite” y del multimillonario Jeffrey Epstein, cuando tenía 14 años, que testifica contra ella en el juicio en Nueva York.

La supuesta víctima, identificada en el tribunal con el seudónimo de “Jane”, fue la primera de los cuatro testigos que presenta la acusación en el juicio a Maxwell, acusada de captar jovencitas para explotación sexual por Epstein, quien se suicidó hace dos años en una cárcel cuando aguardaba ser juzgado.

La “socialite” de 59 años se ha declarado no culpable de los seis cargos que se le imputan, entre ellos tráfico de menores con fines sexuales. Si el jurado la declarara culpable, se expone a 80 años de cárcel.

La abogada de Maxwell, Laura Menninger, acusó a Jane de discrepancias entre la historia que contó inicialmente a los agentes policiales en diciembre de 2019 y el testimonio que dio la víspera.

Menninger trató de acorralarla al decir que entonces no estaba segura de si Maxwell la tocó o la besó, a diferencia del vívido recuento que hizo la víspera al jurado sobre la participación de Maxwell en masajes eróticos, sexo en grupo y abuso con Epstein.

La estrategia de la defensa era presentarla como si se tratara de una actriz que se había aprendido el papel durante este tiempo para realzar el dramatismo.

En el turno de la fiscalía, la fiscal Allison Moe le preguntó si estaba “actuando aquí hoy”.

“No”, respondió Jane, antes de agregar que en su primer interrogatorio con los agentes se le hizo difícil contar a extraños “el secreto más vergonzoso y profundo que había acarreado toda su vida”, y no desveló todos los detalles.

En medio de lágrimas, dijo que poco a poco se sentía más preparada para contar su historia, y “empezó a sentir que podía confiar” en los agentes del gobierno.

“Esto es algo que he cargado toda mi vida. Simplemente estoy cansada”, dijo.

En el primer interrogatorio de la fiscalía, Jane contó que había conocido a Epstein y Maxwell en un campamento artístico de verano en Michigan en 1994, cuando tenía 14 años.

Durante el interrogatorio de este miércoles, la fiscalía le preguntó sobre las alegaciones de la defensa de que estaba testificando porque pensaba que podría ayudarle a recibir dinero.

Jane respondió que no tenía ningún interés económico en dar su testimonio ya que ha recibido 5 millones de dólares del Fondo de Epstein, aunque tras descontar los gastos legales esa suma se quedó en 2,9 millones.

Después rompió a llorar escondiendo su rostro en un pañuelo. Cuando recuperó la compostura dijo que lo que buscaba era “de alguna forma cerrar” este capítulo de su vida.

“Imagino que en este país lo único que puedes obtener es una indemnización para tratar de seguir adelante con tu vida”.

“Espero que todo esto se acabe”, zanjó.

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