Ciudad de México.– La reportera del diario AM de Hidalgo, Joselyn Sánchez, narra que los civiles involucrados en la recolección de gasolina lo hacían de manera desordenada. Incluso, infiere en que habían unos cuantos que fumaban, jugaban y se tomaban fotos muy cerca de la toma clandestina.

La reportera dice que se retiró de la toma clandestina porque el olor del hidrocarburo, a pesar de estar lejos, era insoportable.

Posterior a su retiro, vio como es que varios militares se acercaban al ducto de Pemex en Tlahuelilpan; así que ella y su equipo los siguieron.

Cuando se estaban acercando, vieron cómo el ducto estaba en llamas.

Sánchez cuenta que pudo observar como la gente corría incendiada y clamaba por ayuda. Otras personas un poco más afortunadas, pudieron salir por su propio pie sin ropa y con quemaduras en algunas partes de su cuerpo.

UNA SEÑORA DICE QUE FUÉ UN TELÉFONO CELULAR LA CAUSA DEL INCENDIO

La caída de un teléfono celular en la toma clandestina del ducto de gasolina en Tlahuelilpan, Hidalgo, habría provocado presuntamente la explosión, aseguró la señora Edith Rivas García, quien afirmó que acompañó a su hijo para cargar recipientes con gasolina.

Aseguró que ella se quedó a una distancia de 40 metros de donde estaban «lo mero grande» y por eso salvó su vida.

Su hijo de nombre José Guadalupe Vega Rivas se encuentra desaparecido; aunque aclaró que en una lista que le mostraron aparece el nombre del muchacho de 17 años que fue trasladado a la Ciudad de México, y que pese a los esfuerzos para localizarlo en un hospital, aún no logra saber si está vivo.

La señora se encuentra afuera de las instalaciones del Hospital Magdalena de las Salinas y a los medios de comunicación les dijo que estaban sustrayendo combustible del ducto, porque previamente había hecho un llamado a la población que aprovechara el combustible «que se estaba desperdiciando».

Se nos hizo fácil al no haber combustible, ya teniamos varios días sin combustible, se nos hizo fácil y pasó la tragedia, dijo la señora que habita en Tlahuelilpan

Narró que acompañó a su hijo a levantar gasolina del ducto de Pemex, porque el joven es estudiante y no quería dejarlo sin ninguna persona de confianza.

Rivas García comentó que llegaron a la toma clandestina y ella prefirió quedarse lejos, pero su hijo se acercó y fue el último momento que lo vió, cuando iba a llenar los recientes con el combustible.

Lo que sabe hasta que momento, que «supuestamente se cayó un celular donde estaba el ducto, donde estaba saliendo lo mero grande, se cayó un celular y provocó el flamazo».

Cuando se registró la explosión, comenta que trató de entrar a buscar a su hijo y ya no pudo encontrarlo.

Añadió que ya le practicaron los exámenes de ADN en Mixquiahuala para buscar a su hijo entre los fallecidos, pero después le dijeron que su hijo estaba internado en la Ciudad de México.