La justicia estadounidense condenó este jueves al expresidente de la Federación de Fútbol salvadoreña, Reynaldo Vásquez, a 16 meses de cárcel por aceptar decenas de miles de dólares en sobornos a cambio de derechos televisivos de la selección de ese país.

Según el tribunal de Brooklyn, donde fue juzgado por la instructora del megaescándalo de corrupción de la FIFA, la jueza Pamela Chen, Vásquez recibió junto a otros responsables del fútbol salvadoreño 350.000 dólares de una empresa estadounidense a cambio de la venta de los derechos de transmisión de los partidos de clasificación y amistosos de la selección nacional de cara al Mundial de Rusia-2018. 

En agosto del pasado año, Vásquez, de 66 años, se declaró culpable de conspiración de crimen organizado y acordó devolver 360.000 dólares al gobierno.

En enero de 2021 había sido extraditado a Estados Unidos, que desde 2015 lo acusaba de violar la ley sobre organizaciones influidas por la extorsión y la corrupción (RICO por sus siglas en inglés), creada para combatir el crimen organizado, así como de varios delitos de fraude bancario y lavado de dinero.

Sin embargo, fue extraditado a Estados Unidos solo para ser juzgado por el primer delito de crimen organizado, precisó la fiscalía cuando llegó al país.

– «Muy avergonzado» –

En la audiencia celebrada este jueves, el excapo del fútbol salvadoreño le dijo a la jueza Chan que se sentía «muy avergonzado» de su conducta. 

Vásquez, que presidió la máxima instancia del fútbol salvadoreño de 2009 a 2011, podría quedar libre rápidamente dado el tiempo que ha estado encarcelado en El Salvador.

Según la justicia estadounidense, Vásquez y sus compinches que participaron en el esquema corrupto, solicitaron y recibieron sobornos y comisiones ilegales a cambio de la adjudicación de lucrativos contratos de medios de comunicación y marketing. 

Según la justicia estadounidense, Vásquez recibió en 2012 una parte de los 350.000 dólares que fueron transferidos desde la cuenta bancaria de una empresa de marketing deportivo en Estados Unidos por los partidos de clasificación de la selección para Rusia-2018.

«En 2014 y 2015, Vásquez y otras personas acordaron recibir decenas de miles de dólares en sobornos en relación con la participación de la selección nacional salvadoreña en partidos amistosos que se jugarían en Estados Unidos», señala la justicia estadounidense.

La FIFA suspendió de por vida en octubre de 2019 a Vásquez de realizar cualquier actividad ligada al fútbol y le impuso una multa de 522.000 dólares.

En marzo de 2017, el dirigente fue condenado a ocho años de prisión en El Salvador por malversación de cotizaciones sociales de más de 200 empleados, por un monto cercano a 400.000 dólares.

El escándalo conocido como FIFAgate destapado por Estados Unidos en mayo de 2015 dejó al descubierto una trama de sobornos millonarios pagados por empresas de marketing deportivo a dirigentes del fútbol de las Américas a cambio de derechos en las retransmisiones televisivas y promoción de torneos, entre ellos la Copa América y la Copa Libertadores.

En el marco del caso, que provocó la caída del jefe del organismo, Joseph Blatter, el gobierno estadounidense ha acusado a unas 45 personas y a varias empresas deportivas de más de 90 delitos y de pagar o aceptar más de 200 millones de dólares en sobornos.

De los cerca de 45 acusados, un total de 26 se declararon culpables, y de ellos al menos seis han sido sentenciados.

Otros tres se declararon inocentes y fueron a un histórico juicio en Nueva York a fines de 2017: el exjefe del fútbol brasileño José Marin y el expresidente del fútbol paraguayo y de la Conmebol Juan Ángel Napout fueron hallados culpables y encarcelados, mientras el exjefe del fútbol peruano Manuel Burga fue absuelto.

Una decena aún están en sus países, donde fueron procesados por la justicia local o están en libertad mientras combaten la extradición.

AFP
(ARCHIVO) El expresidente de la Federación Salvadoreña de fútbol, Reynaldo Vásquez, es detenido en San Salvador el 16 de diciembre de 2015

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