El joven José Abel Ochoa emprendió su viaje hacia Estados Unidos desde Honduras con la ilusión de encontrar un mejor porvenir para él y su familia, sin imaginarse que su vida se vería truncada al fallecer en el camino debido a un accidente automovilístico.

Según relata su primo Carlos Oliva, las complicaciones de salud provocadas por un accidente en el camino de México hacia estados Unidos, provocaron que José no pudiera continuar el trayecto, ya que su salud comenzó a deteriorarse.

Según dijo, el grupo de personas que acompañaban a el joven José, no pudo quedarse a esperarlo, pues el encargado del grupo dijo que perderían lo avanzado y el riesgo de no llegar al destino trazado.

Sin embargo, un joven decidió quedarse a acompañar a José, para momentos después solo ser testigo de su fallecimiento. Sus familiares ahora están agradecidos con ésta persona, que consideran un ángel.

Sus amigos y familiares ahora están pidiendo al público ayuda económica para los gastos de trámites y envío del cuerpo hasta Honduras.

Usted puede donar cualquier cantidad a través de la cuenta de gofundme: