El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, aseveró que el país debe sacar los mareros y pandilleros terroristas del fútbol en referencia a los cuatro muertos que dejaron los disturbios en los alrededores del Estadio Nacional en Tegucigalpa.

“Esto debe terminar ya, igual que la mezquindad de apañar o alabar esta detestable conducta de irrespeto a la vida, el uso de drogas y actos delincuenciales en las barras por parte de aquellos que dicen ser amigos de estos mareros perversos”, manifestó en un mensaje que publicó en su cuenta de Twitter.

Calificó las conductas de los mareros en el estadio de inhumana, terrorista, con saña y maldad.

Cuatro personas resultaron muertas y una docena heridas, entre ellas tres jugadores, en los graves disturbios registrados este sábado en Tegucigalpa tras el ataque al autobús del equipo Motagua.

El suceso se produjo antes del encuentro previsto entre dicho equipo y el Olimpia, correspondiente a la quinta jornada del torneo Apertura, que fue suspendido.

Socorristas de la Cruz Roja Hondureña confirmaron a periodistas que cuatro personas murieron cuando eran trasladadas al Hospital Escuela, adonde han ingresado al menos una docena de lesionados.

Los fallecidos han sido identificados por los medios de comunicación como Steven Martínez, Carlos Alvarado, Jefferson Banegas y David Antonio Zúñiga, con edades comprendidas entre los 20 y 27 años.

El presidente recalcó a las fuerzas de seguridad de capturar a los autores de los hechos violentos y agresiones que dejaron dolor y luto en el mundo del deporte, como a los familiares de los fallecidos.

“Trabajar sin descanso para capturar a los responsables, investigar las diferentes conexiones y cambiar radicalmente el manejo de estos eventos”, señaló.

El mandatario hondureño hizo un llamado a los líderes de los clubes, dirigentes deportivos, medios de comunicación y fuerzas de seguridad que estos actos reprochables no tienen convivencia en actos deportivos.

Reprochó a los individuos que incitan y usan el odio y la violencia  como instrumento político para intereses personales.