El sacrifico que hacen los inmigrantes para asistir a nivel económico mediante remesas a sus familiares en sus países de origen tiene una consecuencia: afecta sensiblemente su nivel adquisitivo en E.U.

 Muchos mandan tanto como el treinta por ciento de sus ingresos, conforme con un nuevo análisis.

México cerró el año dos mil veintiuno siendo uno de los países que más flujo de remesas registró:

Prácticamente 53.00 millones de dólares americanos. Esa cantidad récord, que le asistió a soportar la pandemia, se atribuye a que sus connacionales en E.U. mandaron una parte de las ayudas económicas que recibieron del gobierno.

Asimismo, un gran porcentaje de los mismos se han transformado en la primordial fuente de ingresos de México es, por su parte.

Uno de los factores que impide el avance financiero de los inmigrantes en su país adoptivo, conforme un nuevo reporte titulado ‘El estado económico de los latinos en Estados Unidos: El sueño americano diferido’.

¿Cuántos envían remesas?

Un aproximado del 52% de los latinos que están trabajando en EE.UU u otro país en busca de mejor calidad de vida, mandan remesas a familiares fuera de U.S.A. y más de 2 tercios de ellos mandando hasta el treinta por ciento de sus ingresos al extranjero”, apunta el informe que la agencia McKinsey & Company publicó el último día de la semana.

Lamentablemente estas remesas han agotado los ahorros de muchos inmigrantes, quienes pudiesen tener cerca de 50.000 millones de dólares americanos a 60.000 millones de dólares americanos anuales, estos montos son los valores que se envían de forma mensual.

“De una u otra forma la riqueza de los hogares latinos podría ser un 18% más en dólares americanos, si los latinos que están fuera de su país de origen invirtiesen tan solo el 50% del valor anual que envían con las remesas a lo largo de unos 10 años aproximadamente’’.

El incesante envío de dinero, primordialmente a México y países centroamericanos, es una parte de una larga lista de causas que detienen el progreso de los inmigrantes hispanos.

Si realizamos un análisis en donde se demuestre la disparidad salarial debido a la discriminación de color, nos queda claro que los blancos ganan mucho más.

remesas

La investigación halló que los empleados hispanos pierden hasta doscientos ochenta y ocho con cero millones de dólares americanos por percibir menos salario que sus pares blancos.

En promedio, los trabajadores de esa etnia ganan setenta y tres centavos por cada dólar que ganan los estadounidenses blancos y “enfrentan discriminación cuando tratan de conseguir financiación para comenzar y escalar negocios”, advierte el análisis.

El informe culpa a “políticas y prácticas” que han llevado a que los inmigrantes recibían menos salario que los blancos en exactamente las mismas categorías ocupacionales, aun menos que los hispanos nacidos en Estados Unidos.

 Se trata de barreras afines que superaron las oleadas migratorias que les antecedieron.