Según reportó The Vice, confirmada por un portavoz de la empresa al medio CNN, piratas informáticos hackearon este jueves los sistemas del estudio estadounidense de producción de videojuegos Electronic Arts (EA), y se apropiaron del código fuente del motor gráfico Frostbite que se utiliza en series como FIFA y Battlefield, entre otros.

Según los reportes, los hackers aseguraron haber accedido al código fuente de FIFA 21, así como también a la clave del servidor de emparejamiento de FIFA 22. De igual forma, tuvieron acceso a kits de desarrollo de software, paquetes de código que pueden acelerar el desarrollo de juegos, entre otras cosas. En total estos ‘Ciberdelincuentes’, aseguran haber robado 780 GB de datos que se encontrarán publicitando en foros clandestinos.

EA confirmó la filtración de datos. “No se accedió a los datos de los jugadores, y no tenemos razones para creer que haya ningún riesgo para la privacidad de los jugadores. Tras el incidente, ya hemos introducido mejoras de seguridad y no esperamos que tenga un impacto en nuestros juegos o en nuestro negocio”, comunicó la empresa