México/Estados Unidos.- El gobierno federal de México confirmó el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, entregando 431.5 millones de m³ al río Bravo a EE. UU. anualmente entre 2026 y 2030, en un marco de sequía y plan técnico conjunto.
En medio de una temporada de sequía extrema que aqueja a la cuenca del río Bravo, el Gobierno federal mexicano anunció un avance clave en la aplicación del Tratado de Aguas de 1944 con Estados Unidos.
Según la Secretaría de Estado de México, el país pagará a Estados Unidos un volumen total de 431.5 millones de metros cúbicos de agua anual del río Bravo durante el periodo 2026-2030, cumplimiento que contempla, en forma estricta, lo acordado para la frontera hídrica.
Este compromiso, dicen autoridades, responde a las condiciones hidrológicas particulares de la cuenca y a la necesidad de gestionar de manera coordinada un recurso cada vez más escaso.
El marco técnico del acuerdo, acordado entre México y Estados Unidos en el contexto de sequía severa que afecta a la región, se inscribe dentro de las obligaciones diferenciadas que establece el Tratado de Aguas de 1944.
En el Río Bravo, México tiene la obligación de entregar a Estados Unidos un mínimo anual de 431.7 millones de metros cúbicos, pagaderos en un ciclo de cinco años a partir de afluentes mexicanos del río. Por su parte, Estados Unidos, en contrapartida, debe entregar a México mil 850 millones de metros cúbicos de agua cada año desde el Río Colorado, un esquema de suministro que se mantiene estable sin posibilidad de diferimiento para esa cuenca.
El gobierno federal enfatizó que la implementación de este plan técnico para la gestión de la cuenca del Bravo se enmarca en un esfuerzo por mitigar los impactos de la sequía extrema, buscando una distribución más clara y previsible de los recursos hídricos entre ambos países.
En conferencia oficial, la administración afirmó que el acuerdo no solo responde a una obligación histórica, sino que se acompaña de inversiones significativas en infraestructura hídrica.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, indicó que no existe riesgo inmediato de desabasto en Nuevo León por este pago, aunque advirtió que Tamaulipas podría enfrentar ciertas limitaciones derivadas de la situación regional. Enfatizó, además, que el gobierno destinara recursos para obras de infraestructura hídrica que, según sus palabras, “serán históricas” para enfrentar la sequía y mejorar la resiliencia de las comunidades afectadas.
Sheinbaum subrayó que la cooperación con Estados Unidos se mantiene en un marco de respeto mutuo y de interés compartido por la seguridad hídrica, incluso cuando las tensiones doblen el eje de la gestión de recursos.



