Que absolutamente nadie espere que Pierce Brosnan participe en el debate sobre quién habría de ser el próximo James Bond.

El actor irlandés, que interpretó al agente 007 en 4 películas, ha pasado página y no le interesa en absoluto la dirección que pueda tomar la franquicia, bien sea apostando por un actor más joven o mayor, blanco o de color, o aun reinventando el personaje por completo para transformarlo en una mujer. Si bien esa posibilidad quedó descartada prácticamente por completo por los propios productores.

Evidentemente, Brosnan es siendo consciente de quién fue su sucesor y respeta el coraje y la fuerza que Daniel Craig introdujo en su interpretación, si bien solo ha visto dos de las 5 entregas que protagonizó. No obstante, Sin tiempo para fallecer no le ocasionó demasiada buena impresión.

De momento, está bastante ocupado preparando su integración al cosmos DC dando vida al doctor Fate en Black Adam y su primera exposición en una galería de arte cara la próxima primavera, que va a ser una genuina retrospectiva de su trabajo como pintor.