Se llama Pascual, tiene 9 años de edad y ha enfrentado decisiones importantes no tomadas por él.

Cuando recién cumplió 8 años, el niño oriundo de Guatemala fue puesto a cargo de su primo Marcos Diego para viajar a los EE.UU.

Sus padres decían que era para que tuviera “una vida mejor”, pero el primo enfrentó problemas legales por abusos y fue deportado, dejando atrás a Pascula, quien fue acogido por la pareja integrada Galo Solorzano y Millie Rosa.

Según reportó The Washington Post, Pascual llegó a sentirse cómodos con su nueva familia. El menor, que poco había asistido al colegio, el Florida logró adaptarse bien y aprender mejor el idioma inglés.

Sin embargo, una llamada con su madre por FaceTime cambio todo: Pascula lloró al platicar con ella y Galo y Millie, quienes pensaban adoptar oficialmente al niño pensaron que lo mejor era que volviera con sus padres, luego de que éstos en Guatemala habían también buscado el retorno legal de su hijo.

En coordinación con el consulado guatemalteco, la pareja organizó todo para que Pascual viajara de Fort Lauderdale a Guatemala. “Extrañaba a sus hermanos menores, pero se había unido a sus dos hermanos adoptivos”, cuenta el reporte. “Tenía juguetes nuevos, ropa nueva y dientes nuevos para reemplazar los que se habían podrido“.

El caso de Pascual es excepcional, pues mientras miles de niños buscan llegar a los Estados Unidos, él tomó ruta de vuelta a su país natal.