Australia.- Dede este 1 de enero entró en vigor en Australia una nueva ley que permita el suicidio asistido en pacientes con enfermedades crónicas o terminales, según lo aprobado por el Parlamento nacional a mediados de diciembre.

Esta nueva legislación excluye a los menores de edad y aquellas personas que no tienen perspectivas de recuperación, otorgándoles el derecho de morir en circunstancias estrictamente definidas si así lo deciden.

Las personas adultas que deseen terminar con su vida deberán someterse a un diagnóstico y a una evaluación psiquiátrica que demuestre su capacidad de tomar dicha decisión. Aquellos que sufran de problemas de salud mental no están sujetos a la ley.

El suicidio asistido es un tema delicado que se debate en muchos países y que también se ha despenalizado en otras partes de Europa como Suiza, España, Bélgica y Países Bajos.