Estados Unidos revisará el papel que desempeñan los derechos humanos en su política exterior del país, anunció el gobierno el lunes al nombrar una comisión que evaluará el respeto a la libertad religiosa y la legalidad del aborto.
Los grupos defensores de derechos humanos acusan al gobierno estadounidense de politizar la política exterior de una manera que podría socavar las protecciones para las comunidades marginadas, incluida la comunidad LGBT. Los senadores demócratas plantearon inquietudes sobre la finalidad y composición del panel debido a que temen que consista en miembros que tienen posturas hostiles hacia los derechos de las mujeres y pueda disipar tratados vigentes sobre el respecto a los derechos humanos.
El secretario de Estado Mike Pompeo anunció la creación de la Comisión de Derechos Inalienables y dijo que el país debe estar atento de que el discurso de los derechos humanos no se corrompa, sea secuestrado o utilizado para fines dudosos o malignos.
Debido a que las denuncias sobre violaciones de derechos humanos han proliferado, comentó, las naciones se han confundido sobre qué constituye un derecho humano y cuáles derechos deberían ser respetados y considerados como válidos.
Espero que la comisión revise las cuestiones más básicas como: ¿Qué significa decir, o afirmar, que algo es un derecho humano?, señaló Pompeo. ¿Cómo sabemos o cómo podemos determinar que esto o aquello es un derecho humano? ¿Es cierto y por lo tanto debería ser honrado?.
Añadió que espera la revisión más completa sobre la cuestión desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, que fue adoptada por las Naciones Unidas y estableció los derechos y libertades internacionales.