Washington. El gobierno de Estados Unidos tomó nuevas medidas para acelerar la entrega de niños no acompañados a sus padres u otros responsables. Esto mientras el gobierno de Biden lidia con un número creciente de inmigrantes menores de edad que llegan a la frontera entre EEUU y México.

Por su parte, el presidente Joe Biden, a principios de este mes, revirtió una política implementada por el exmandatario Donald Trump. La cual permitía a las autoridades estadounidenses expulsar rápidamente a los niños inmigrantes atrapados en la frontera sin sus padres.

La política de expulsión sigue vigente para la mayoría de los inmigrantes, incluidas las familias y los solicitantes de asilo individuales.

En enero, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos capturó a 7.300 menores no acompañados que cruzaban la frontera ilegalmente. Esta es la mayor cantidad de arrestos en el mes de enero en al menos una década y en comparación con los 4.500 del mes anterior.

Noticia recomendada: Alcalde de Yuma afirmó que liberar a inmigrantes detenidos llenará la ciudad

Los niños detenidos en la frontera ahora están sujetos a un proceso delineado en la ley y el estándar de los EE.UU. Antes de la orden de Trump: se los mantiene brevemente bajo la custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. A partir de ahí, los menores pueden presentar sus solicitudes de asilo u otra protección en un tribunal de inmigración, algunos con la ayuda de abogados o patrocinadores.

Este lunes, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) reabrió un refugio de emergencia en Texas. También consideran reabrir una controvertida instalación en Florida, una señal de la lucha por encontrar vivienda para los niños. La capacidad de los refugios se redujo en gran medida debido al distanciamiento social del coronavirus y las instalaciones existentes están casi llenas.