EE.UU.- Un hispano y un estadounidense fueron arrestados el martes y serán juzgados por un jurado federal por conspiración, fabricación y venta; de 28 armas de fuego en Pensilvania y Puerto Rico.

Héctor Colón, de 30 años oriundo de puerto rico y Samuel Snader de 39 y oriundo de la localidad de Lebanon, fueron arrestados; así lo informó la Oficina del Fiscal para el Distrito Medio de Pensilvania.

La acusación formal alega que entre agosto de 2021 y enero de este año, el dúo trabajó junto para adquirir piezas con el fin de fabricar y comercializar armas de fuego de fabricación privada (PMF), conocidas como “armas fantasma”.

Según el fiscal federal John C. Gurganus, Snader era el encargado de fabricar los PMF, que no poseían números de serie; mientras, Colón supuestamente localizó a posibles compradores y los dirigió a su compañero, quien personalmente entregó las armas de fuego a cambio de dinero.

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En el proceso de arresto, las autoridades incautaron armas fantasmas adiconales y piezas de PMF tanto como en Lebanon como en la residencia de Colón en Puerto Rico.

“Como en este caso, las armas fantasma no están serializadas y son difíciles de rastrear para las fuerzas del orden. Se ven, se sienten y funcionan como armas de fuego hechas en fábricas, y son igual de letales en las manos equivocadas”, indicó Gurganus en declaraciones escritas a la prensa. 

“Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para sacar las armas ilegales de las calles y enjuiciar a quienes estén involucrados en su fabricación, tráfico y posesión ilegales”, sentenció.

Por su parte, el fiscal general de Pensilvania, Josh Shapiro, destacó que las armas fantasmas son “un peligro” para la seguridad pública.

“Estamos comprometidos en las fuerzas del orden público locales, estatales y federales para detener a los traficantes de estas armas de fuego imposibles de rastrear que se han convertido rápidamente en el arma preferida de los delincuentes, y apreciamos los esfuerzos de nuestros socios para responsabilizar a estos acusados”, dijo.

El asunto fue investigado por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, el Servicio de Inspección Postal y la Oficina del Fiscal General de Pensilvania.