EE.UU.- Es poco común que estos tejidos logren preservarse a lo largo de los años, a menos que existan condiciones muy especiales que eviten su descomposición. Sin embargo, un equipo internacional de paleontólogos descubrió el fósil de un cangrejo cacerola prehistórico de 310 millones de años que conserva el “cerebro intacto”. 

Detallan los académicos en un estudio publicado recientemente en la revista Geology, el fósil de “Euproops danae” fue descubierto en el yacimiento de Mazon Creek en Illinois, Estados Unidos, un sitio conocido mundialmente entre la comunidad científica por las concreciones de siderita, un mineral de carbonato de calcio, que permiten una increíble preservación de los restos fósiles.

En la actualidad, poco se sabe acerca de la evolución de los órganos internos de los artrópodos prehistóricos, debido principalmente a la carencia de evidencia paleontológica que permita estudiarla, ya que estos no sobreviven al paso del tiempo. El limitado conocimiento que se tiene hasta el momento, proviene del análisis de restos fósiles descubiertos en las lutitas de Burgess, en Canadá

Cabe destacar que, los ejemplares más antiguos que se encuentran en esta resina natural se remontan al período Triásico, hace unos 230 millones de años, y únicamente pueden ser estudiados utilizando equipo de imagenología especializado.

Gracias al excelente estado de preservación del órgano, los investigadores pudieron comparar las estructuras del prehistórico crustáceo con las especies de cangrejo cacerola actuales, descubriendo que la anatomía cerebral, así como la disposición del sistema nervioso central de esta especie “ha permanecido esencialmente”.

JPE.