Se descubrieron diez cuerpos más enterrados en una fosa común cerca de la ciudad turística mexicana de Puerto Peñasco, al sur de la frontera con Arizona, lo que eleva el número total de restos al menos a 58, dijeron el sábado las autoridades.

El lugar de entierro clandestino fue descubierto por primera vez el mes pasado por un grupo de madres, conocidas como Madres Buscadoras de Sonora, o Madres que buscan en Sonora, que buscan en el país a seres queridos desaparecidos. El grupo está formado por familiares de personas desaparecidas.

Inicialmente, el grupo encontró 42 cuerpos y esqueletos cerca de la ciudad balnearia a solo tres horas en automóvil de Phoenix, donde se le conoce comúnmente como Rocky Point. El fin de semana pasado, dijeron que se descubrieron seis más, pero la llegada de hombres armados los había obligado a acortar su búsqueda.

La Oficina del Fiscal General de Sonora dijo que los 10 nuevos conjuntos de restos humanos fueron excavados de cinco tumbas y parecían ser cuerpos completos, informó la República de Arizona.

Funcionarios estatales dijeron que hasta el momento se han realizado autopsias en 18 de los cuerpos recuperados, informó el medio. Un cuerpo ha sido identificado y devuelto a su familia, aunque no han sido nombrados públicamente, dijo el estado.

Si bien la oficina del fiscal general dijo anteriormente que era demasiado pronto para especular sobre por qué los cuerpos fueron enterrados, otros creen que el sitio estaba relacionado con la violencia del cartel de drogas prevalente en el estado mexicano de Sonora.

Dichas osamentas se encuentran en fase de procesamiento a fin de poder realizar su análisis científico, por lo que al momento se han llevado a cabo 18 autopsias generales, nueve de ellas ya han sido procesadas por la antropóloga de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas.