Si algunos padres son un desastre con el manejo de sus recursos financieros, imagina lo difícil que es para un niño.

Investigaciones apuntan a que la entrega de un dinero semanal o mensual a los hijos es una buena forma de enseñarles a administrar las finanzas y ahorrar.

Pero la clave está en que el dinero forme parte de una conversación, para que sea realmente una herramienta de educación que sirva para formar hábitos financieros dentro del hogar.

«Hay que comenzar cuando aprenden a sumar y restar, es decir, a partir de los seis años» comenta Elaine Miranda, experta en finanzas personales que trabaja en Managua, Nicaragua.

«Muchos padres me dicen que hacen esto cuando los hijos son adolescentes y entonces descubren que se gastan todo el dinero el primer día».

Básicamente, explica, los jóvenes terminan reproduciendo patrones de alto consumque tienen los adultos y son enseñados de manera inconciente. Por eso no es extraño ver que muchas personas se gastan el salario sin planificar y luego terminan endeudándose en pequeños comienzos pero a la larga, con una cantidad formada de malos habitos.

Los padres que están interesados en entregarles una cantidad fija de dinero a sus hijos, deberían partir por preguntarse qué les quieren enseñar.

¿Entonces cuánto dinero hay que darles?

En Estados Unidos, el 51% de los padres declara pagar una mesada por el cumplimiento de ciertas tareas; el 17% la paga sin ninguna condición y el 32% no le da mesada a sus hijos, según datos de la última encuesta realizada por la consultora T. Rowe Price Annual Parents, Kids & Money Survey.

Los montos varían según la zona del país, la condición socioeconómica de la familia y la edad de los niños, entre otros factores.

Según el estudio The Kids Allowance Report, el pago semanal en la mayor economía del mundo va desde los US$5 a los 5 años, a los US$13 a los 14 años.

Algunos usan la siguiente regla: un dólar semanal por cada año que cumplen, desde que inician la escuela primaria.

Es decir, a los siete años, recibiría US$7 a la semana y a los 14 años, US$14.

¿Es poco, es mucho? Solo la familia puede considerarlo, considerando sus recursos disponibles.

Una alternativa es hacer el ejercicio al revés. Preguntarse, por ejemplo, cuánto gasta la familia al mes en juguetes, dulces, paseos y todos aquellos gastos que podrían considerarse accesorios en un presupuesto, para hacer una estimación de mesada semanal.

Cuando son más grandes, los niños se pueden hacer responsables de pagar la comida en el colegio o de ahorrar para salir con amigos. Y entonces el cálculo será distinto.

«Ellos tienen que administrar el dinero y elegir en qué prefieren gastarlo«, dice Miranda, algo que les permite aprender las reglas básicas del manejo financiero.

Por eso es recomendable separar la mesada en dos grandes grupos: dinero para gastar y dinero para ahorrar.

Hay padres que creen que está bien dar pequeños incentivos financieros por hacer labores del hogar, mientras que otros piensan que no se puede pagar porque limpien su pieza o laven los platos.

De forma más común se utiliza la mesada como incentivo por las calificaciones en la escuela y la buena conducta, pero claramente no existe una receta.

¿Cómo se les puede enseñar a ahorrar?

Kirsty Bowman-Vaughan, miembro de la organización británica Money Advice Service, propone cinco pasos para que los niños se familiaricen desde muy pequeños con el dinero.

1-Dale pequeños montos de manera regular para que entiendan cómo funciona

2-Entrégale la responsabilidad de ahorrar para conseguir cosas que le gustan

3-Déjalo que se haga responsable de mantener el dinero en un lugar seguro

4-Déjalo que se equivoque. Esa es una de las mejores maneras de aprender. Así entenderán que cuando el dinero se gastó… se gastó.

5-No hagas que el dinero sea invisible en tu casa. Si estás sacando cuentas en el computador un fin de semana, explícales lo que estás haciendo.

En definitiva, que el dinero deje de ser un tema prohibido para los niños.