Este domingo 1° de diciembre Costa Rica celebró el aniversario número 71 de la abolición del Ejército, después de que el entonces presidente José Figueres Ferrer lo aboliera en 1948, tras una cruenta guerra civil que acabó con la vida de decenas de miles.

Costa Rica fue uno de los primeros países del mundo en tomar la decisión de eliminar las Fuerzas Armadas y dedicar ese presupuesto íntegramente a la educación y el medio ambiente. Pocas son las naciones que comparten esa visión, entre ellas se pueden mencion Guam, Bermudas y Las Islas Marianas del Norte.

La decisión de Figueres Ferrer fue respaldad por la gran mayoría de sus compatriotas en ese momento, y todos los años los “ticos” recuerdan lo importante que es para su cultura, estabilidad política e institucionalidad el no tener que invertir en tanques, armas o incursiones militares de ningún tipo.

Del gasto militar a educación

“Dichosa la madre costarricense que sabe que su hijo al nacer jamás será soldado”. Esta frase se encuentra inscrita en el Monumento a la Paz que se encuentra en el campus de la Universidad para la Paz, de las Naciones Unidas, que tiene su sede precisamente en Costa Rica. La dijo el filántropo y político japonés Ryoichi Sasakawa hace ya muchos años.

El día en que se anunció la abolición del Ejército, las llaves de los cuarteles militares se entregaron a la recién fundada Universidad de Costa Rica para que pudieran establecer el Museo Nacional como centro de estudios antropológicos.

El 31 de octubre de 1949, la Asamblea Nacional Constituyente incorporó la abolición del ejército en el Artículo 12 de la Constitución Política y desde entonces todo el gasto militar por ley se traspasó a la educación pública.

Actualmente, el Parlamento costarricense tiene en lista de espera un proyecto de ley para declarar el 1° d diciembre como el Día Nacional de la Abolición del Ejército.