Un tribunal estadounidense otorgó a la familia de Otto Warmbier, un joven que murió tras ser encarcelado en Pyongyang, 240.000 dólares incautados de un banco norcoreano, revelaron documentos de la corte.

El juez Lawrence Kahn de la corte del distrito norte de Nueva York aprobó la semana pasada la incautación de los fondos del banco norcoreano Korea Kwangson Banking Corporation, luego de que no respondió a una orden de confiscación.

“Se entra con un fallo a favor de los demandantes acreedores Cynthia Warmbier y Fredrerick Warmbier con respecto a los Fondos Sujeto por la suma de  240.336,41 dólares, más cualquier interés generado”, señala la orden vista por AFP.

Warmbier tenía 22 años cuando fue detenido en Corea del Norte por supuestamente remover un afiche de propaganda de su hotel y murió poco después de ser enviado de vuelta, en coma, a Estados Unidos en 2017.

Sus padres Cynthia y Fredrerick Warmbier demandaron a Corea del Norte por la supuesta tortura y asesinato de su hijo, y un juez estadounidense ordenó a Pyongyang pagarles 501 millones de dólares en 2018.

Pero el empobrecido país asiático, que enfrenta severas sanciones internacionales por su programa de armas nucleares, supuestamente tiene pocos bienes en Estados Unidos e ignoró el fallo de 2018.

Otto Warmbier, quien estudió en la Universidad de Virginia, viajó a Corea del Norte como parte de una gira con otras personas.

Fue separado de su grupo en el aeropuerto de Pyongyang y acusado de crímenes contra el Estado por supuestamente quitar el afiche de propaganda.

Según la decisión de 2018, cuando el joven finalmente volvió a casa tras 17 meses, estaba conectado a un tubo de alimentación y gritaba cosas incomprensibles.

Warmbier estaba ciego y sordo, sus dientes estaban desalineados y sus ojos desorbitados, según la sentencia. Murió seis días después de llegar.

Pyongyang culpó de su condición a los medicamentos que supuestamente tomaba por botulismo.

© Agence France-Presse