BRIDGEND GALES, REINO UNIDO –

Un delincuente británico que cumplía su condena de 17 años tras el abuso sexual a menores, murió tras un presunto suicidio dentro de la prisión donde se encontraba recluido, en Bridgend Gales.

Según logra informar el diario local Wales Online, el subdirector del centro penitenciario; el británico identificado como Jared Perry de 32 años de edad fue declarado muerto en el hospital al que fue trasladado desde la cárcel.

Jared Perry había sido arrestado en enero luego de voluntariamente entregarse a las autoridades y confesar las agresiones sexuales cometidas contra niños y niñas, donde alguno de ellos eran menores de seis meses.

Según los reportes, Perry se crio bajo un entorno religioso y se había vuelto ‘adict’ a la pornografía, además de un continuo abuso de drogas.

El juez encargado de su caso, dictamino que Perry representaba un riesgo extremadamente algo para cualquier infante en el futuro.

El seis de noviembre se puso en acción una investigación sobre su deceso, ya que se produjo mientras el mismo se hallaba custodiado.