Marcelo Pecci. Imagen publicada en las redes sociales @elindepepy

Colombia. Recientemente, los medios locales reportaron que los policías de Colombia y Paraguay están trabajando con agentes de la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) y el FBI para dar caza a los asesinos de un fiscal antimafia.

Precisaron que el fiscal paraguayo Marcelo Pecci, de 45 años, fue asesinado a balazos este martes en una playa de Colombia, donde se encontraba de luna de miel.

Se dijo que su asesinato probablemente estuvo relacionado con su lucha contra el crimen, indicó la policía. Pecci investigó casos de corrupción y lavado de dinero de alto perfil en su Paraguay natal.

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Cabe destacar que Pecci y su esposa estaban en el sexto y último día de su luna de miel en Colombia cuando fue asesinado en Barú, una isla idílica frente a la costa del Caribe.

Indicaron que, apenas dos horas antes, su esposa, la periodista Claudia Aguilera, había publicado una foto en su cuenta de Instagram anunciando que esperaban un bebé.

Se dijo que ella aseguró que estaban en un tramo de la playa privada del hotel Decameron el martes por la mañana cuando atacaron a su esposo.

“Dos hombres atacaron a Marcelo. Llegaron en una lancha, o en una moto de agua, la verdad yo no vi bien”.

Expresó a medios locales.

Por su parte, la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Cumplimiento de la Ley de EE.UU. aseguró que “el trabajo de Pecci en la lucha contra el crimen organizado es un ejemplo para todos nosotros, especialmente sus esfuerzos para llevar ante la justicia a quienes participaron en el lavado de dinero, el tráfico de drogas y la corrupción”.

Aclararon que la policía colombiana publicó una foto borrosa y un boceto de un sospechoso y anunció una recompensa de $ 500,000 por información que conduzca a un arresto.

Fuente: Policía de Colombia.

Se manifestó que el jefe de policía, Jorge Vargas, habló que los investigadores estadounidenses y paraguayos ayudarían a las fuerzas de seguridad colombianas a cazar a los asesinos ya quienes pudieran haber ordenado el asesinato.