Este miércoles La NASA compartió nuevas sonificaciones – traducción de datos astronómicos en sonido- de dos agujeros negros supermasivos, uno situado en el centro del cúmulo de galaxias de Perseo y otro en la galaxia elíptica Messier 87.

El agujero negro de Perseo, se ha asociado con el sonido desde el año 2003, cuando los astrónomos descubrieron que las ondas de presión enviadas por ese agujero provocaban ondulaciones en el gas caliente del cúmulo, que tienen la capacidad de traducirse en una nota de unas 57 octavas por debajo del oído, lo que los humanos no pueden oír.

Gracias a esta nueva sonificación, ‘esta máquina de sonido del agujero negro’, detalla la agencia espacial estadounidense, revisa las ondas sonoras reales descubiertas en los datos del observatorio de rayos X Chandra de la NASA.

Según explica la agencia espacial, las ondas sonoras se extrajeron hacia fuera del centro. A continuación, las señales se resintetizaron en el rango de la audición humana escalándolas hacia arriba en 57 y 58 octavas por encima de su tono real.

El escaneo tipo radar alrededor de la imagen permite escuchar las ondas emitidas en diferentes direcciones. En la imagen visual de estos datos, el azul y el púrpura muestran los datos de rayos X captados por Chandra.