Betty Bromage, es una señora de 93 años que no le tema a desafiar a la muerte e inspirada en un comercial de una barra de chocolate, decidió volar atada a el ala de un avión y rejuvenecer su vitalidad.

La británica es toda una sensación y no es la primera vez que realiza este tipo de actividades temerarias, pues esta es la quinta vez que hace este tipo de vuelos y en esta oportunidad, logró conquistar un nuevo Guinness Récord.

Los fondos recaudados con esta actividad fueron dispuestos para la organización benéfica de cuidados paliativos de Sue Ryder, en forma de agradecimiento por cuidar a uno de los miembros de su familia.

La abuela más ‘cool’ del momento admitió que estas hazañas la mantienen viva y que: “A medida que envejeces, las cosas no son tan fáciles como solían ser, pero realmente quería intentarlo. Quería demostrar que todavía puedo hacerlo”.