Este miércoles el humorista venezolano George Harris llegó a Miami, donde reside desde hace varios años, y realiza presentaciones semanales, al estilo stand up comedy.
A su llegada al país, habló por primera vez con la prensa sobre su presentación en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. «Tuve una experiencia bastante rara, bizarra, que no se la deseo a ningún artista internacional, la verdad», comenzó diciendo el artista de 44 años en declaraciones al medio Telemundo.
«Hay muchas cosas que se han mezclado en esta situación, muy incómodas, yo no debí aceptar la invitación a Viña, porque yo recibí muchas amenazas de que eso iba a pasar”, continuó al hacer un balance sobre su polémica presentación.
En sus declaraciones desde el aeropuerto, Harris agregó que «uno siente que obviamente el latinoamericano se sobrepone a esas cosas, que nosotros respetamos el trabajo de otro, uno tiene ese pensamiento porque yo nunca le haría eso a ningún artista, esté de su lado o no esté de su lado».
“El 60% del público esa noche eran venezolanos, que hay millones y a mí siempre me ha ido muy bien ahí y lo agradezco y sé que que la mayoría de los chilenos no son así», expresó después.
El comediante también criticó el papel que desempeñó la prensa del país sudamericano. «La prensa chilena es tóxica, muy tóxica, lamentablemente. Y es tóxica con los artistas internacionales, es una pena por el festival, porque es un festival muy bello que tiene una tradición que es importante en latinoamérica. Nosotros tenemos pocos escenarios de ese nivel y de esa manera, pero lamentablemente en mi categoría, que es el humor, muchos humoristas no quieren ir», afirmó.
Al ser consultado sobre si se trató de un acto de xenofobia, Harris respondió: “sí, hubo una campaña muy fuerte de meses consecutivos, ahí están todos los canales, mi foto era la foto de todos los programas de televisión de opinión en donde hablaban durante horas, con respecto a mi opinión política, a lo que yo hacía, que un venezolano no da risa en Chile, que eso no causaría ningún impacto, y entonces venían otros opinólogos y decían oye pero ese presentador no va a funcionar porque eso es para su comunidad o sea siempre desmeritando el trabajo, siempre, de una manera agresiva con el artista. Y yo les voy a decir una cosa yo no me lo tomo personal es una pena que eso pase con cualquier artista».
Finalmente, afirmó que no regresaría al Festival de Viña del Mar por considerarlo un «circo romano». «Tú no puedes tener ningún escenario en cualquier lugar del mundo que motives al público para bajar a un artista, tú no lo puedes tener eso no es sano ni para el artista ni para la industria, ni para los medios, para nadie, porque eso es un circo romano y eso ya fue hace muchos años», cerró.