
Moscú, Rusia.- Moscú le bajó el tono a la fiesta. Tras el anuncio de Trump de un alto al fuego energético, Rusia dice que aún no firma nada.
El vocero Dmitri Peskov dijo en rueda de prensa: «Continúan los contactos, en cuanto tengamos algo que informar, les avisaremos».
Y dejó clara la línea de Putin ante el pedido de Zelenski de parar 60 días para votar: «No queremos una tregua, queremos una paz duradera y haremos todo para lograrla».
Peskov agregó que buscan medidas «eficaces y responsables» para la paz y agradeció a Washington. Eso sí, si Kiev quiere elecciones, Putin estaría dispuesto a no atacar solo el día de la votación.
El canciller Serguéi Lavrov fue más duro y rechazó parar: dijo que Kiev solo quiere tiempo para rearmarse con armas europeas. «No creo que merezca una pausa. No volveremos a caer en promesas», soltó.
Trump había publicado el domingo que ambas partes aceptaron, idea que según Axios nació cuando EE.UU. pidió no atacar más refinerías rusas.
Zelenski se dijo sorprendido y denunció que tras el mensaje bombardearon una planta en Járkov y otras dos instalaciones: «Está claro que Putin no lee las redes sociales».



