Con información de la AFP
En breve:La fiscalía de Dortmund investiga a un hombre de 105 años que habría sido guardia del campo nazi Stalag 326 VI K, en Senne. Lo acusa de complicidad en múltiples homicidios. El recinto retuvo a hasta 200.000 prisioneros de guerra soviéticos entre 1941 y 1945.

Alemania investiga a un anciano de 105 años señalado como exguardia de un campo nazi donde murieron miles de prisioneros soviéticos. La justicia alemana confirmó el caso este jueves, más de ocho décadas después del final de la Segunda Guerra Mundial.
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Qué dice la fiscalía sobre el exguardia nazi
La fiscalía de Dortmund, en el oeste de Alemania, informó a la AFP del caso. Según los fiscales, el sospechoso habría trabajado como guardia en el campo de prisioneros de guerra Stalag 326 VI K. El recinto funcionaba en la región de Senne.
Los fiscales sostienen que el hombre, con su labor en el campo, habría contribuido a «múltiples homicidios». Las autoridades no han revelado su identidad.
El diario alemán Bild dio a conocer el caso primero. Según ese medio, la fiscalía también investigaba a otro exguardia del mismo campo. Ese hombre murió antes de que concluyera el proceso.
Stalag 326: el campo nazi de los prisioneros soviéticos
El campo de Senne retuvo a entre 180.000 y 200.000 prisioneros de guerra soviéticos desde 1941. Las tropas estadounidenses lo liberaron en abril de 1945, según el memorial que hoy ocupa el lugar.
Ese mismo memorial recuerda una cifra devastadora. La Alemania nazi capturó entre 5,3 y 5,7 millones de soldados soviéticos. Entre 2,3 y 3 millones murieron en cautiverio.
Los reclusos sufrían hambre, falta de atención médica, condiciones sanitarias terribles y trabajos forzados, de acuerdo con la misma fuente.
Una carrera contra el tiempo para juzgar crímenes nazis
La justicia alemana ha llevado a juicio a varios exmiembros del personal de campos nazis en los últimos años. El punto de partida fue la condena en 2011 de John Demjanjuk. Era exguardia del campo de exterminio de Sobibor, en Polonia.
Ese fallo cambió el criterio de los tribunales. Los jueces condenaron a Demjanjuk aunque no había pruebas de que hubiera matado directamente a alguien.
En 2025, la misma fiscalía de Dortmund abrió otra investigación contra un exguardia centenario. Ese hombre sirvió en otro campo que también retenía sobre todo a prisioneros soviéticos. Con sospechosos que ya superan los 100 años, cada caso es una carrera contra el reloj.
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