Con información de la AFP

Mark Zuckerberg desafía las alertas mundiales sobre la IA y confía en el mercado y las demandas para frenar sus riesgos. El fundador de Meta habló el martes en la red social X. Ahí rechazó los crecientes pedidos para pausar o ralentizar el avance de la inteligencia artificial.
Más noticias en Nashville Noticias
La preocupación mundial crece, pero Zuckerberg no cede
La inquietud sobre la IA aumentó en las últimas semanas. Varios incidentes de seguridad se sumaron a una nueva capacidad de los modelos. Ahora pueden mejorar por sí mismos, sin intervención humana.
Zuckerberg respondió con un argumento de mercado. “La gente no querrá utilizar agentes que no estén alineados con sus intereses y que no hagan lo que se les pide”, escribió en X. “Los laboratorios tienen, por tanto, un fuerte incentivo natural para hacer que sus modelos estén más alineados”.
El “alineamiento” describe los esfuerzos para que la IA se comporte como esperan los humanos. Zuckerberg fue tajante: “Todo laboratorio que no se centre en el alineamiento se quedará atrás”.
Los laboratorios de IA buscan reglas comunes
El debate también gira sobre la autorregulación del sector. OpenAI, Anthropic y Google estudian crear un organismo conjunto. Ese organismo redactaría normas compartidas.
De hecho, OpenAI ya pidió al Congreso de Estados Unidos normas de seguridad obligatorias para los sistemas más potentes.
Zuckerberg planteó otro mecanismo de presión: las demandas judiciales. Ese riesgo, dijo, ya obliga a los laboratorios a actuar “de manera responsable”.
Meta pospuso su propio lanzamiento de IA
Zuckerberg citó un ejemplo propio. Meta retrasó varios meses el lanzamiento de Muse AI, su sistema de agentes personalizados. Quería reforzar la seguridad y la protección de los usuarios.
El empresario también respaldó las evaluaciones independientes de los sistemas de IA. Meta Superintelligence Labs, la división de IA del grupo, ya recurre a expertos externos.
Zuckerberg pidió, además, un “ecosistema más amplio y más diverso de evaluadores” para todo el sector.
Zuckerberg no quiere frenos para la industria estadounidense
Meta invertirá este año hasta $145,000 millones en su infraestructura de inteligencia artificial. La empresa se opone a cualquier regulación que frene ese ritmo.
El debate sobre los riesgos de la IA no se limita a Meta. La Casa Blanca también resta urgencia a una regulación estricta del sector. Dentro del propio gobierno de Estados Unidos hay posturas encontradas.
A comienzos de agosto, Zuckerberg ya había defendido esa postura. Dijo que ninguna norma debería retrasar la salida de los modelos estadounidenses, “ni siquiera un mes”.



