
Unos socorristas buscan supervivientes del terremoto el 12 de agosto de 2026 en un edificio derrumbado en Pereira, Colombia
Colombia/Internacionales.- Han pasado dos semanas desde el devastador sismo que sacudió el oeste de Colombia, y la dimensión de la tragedia no deja de crecer. Este lunes, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) actualizó la cifra oficial: 331 personas perdieron la vida, mientras cientos de familias aún esperan noticias de sus seres queridos.
El nuevo balance de las autoridades colombianas eleva a 4.439 los heridos, 240 los desaparecidos y 364 las personas rescatadas con vida. En las regiones afectadas, miles de voluntarios siguen trabajando sin descanso en medio de un escenario humanitario que permanece crítico.
El terremoto, de magnitud 7,4, tuvo su epicentro el pasado 10 de agosto en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, una de las zonas más vulnerables del país. La onda expansiva del sismo alcanzó a 494 municipios repartidos en 16 departamentos, donde las autoridades registran hasta ahora 361.353 damnificados.
La tragedia también dejó una profunda huella en la infraestructura. Según el reporte oficial, 178.555 viviendas sufrieron daños y otras 31.540 quedaron completamente destruidas. En el caso de los edificios, 5.884 resultaron averiados y 603 colapsaron por completo.
El impacto fue más allá de las casas: 378 centros de salud, 3.731 escuelas y colegios, 4.170 centros comunitarios, 441 vías, cinco aeropuertos, 118 acueductos, 73 puentes vehiculares y 16 pasarelas peatonales resultaron afectados. Esas cifras evidencian las enormes dimensiones de un desastre que golpeó a un territorio que ya enfrentaba grandes desafíos en materia de servicios básicos y conectividad.



