MEMPHIS, Tenn. — Una profunda conmoción y dolor sacuden a la comunidad de Memphis tras la trágica muerte de Winter Jones, una niña de 6 años con autismo no verbal, quien falleció este jueves tras ser olvidada en el interior de un autobús perteneciente a la guardería Kid University en medio de una jornada de intenso calor.
De acuerdo con el relato de su padre, Bryan Jones, la pequeña utilizaba el transporte de la guardería, ubicada en el área de Cordova, para trasladarse hacia y desde la escuela primaria Macon-Hall. Sin embargo, la mañana del jueves, Winter nunca fue bajada del vehículo al llegar al centro escolar, un fallo crítico en la supervisión que pasó desapercibido durante horas.
El desgarrador hallazgo no se produjo sino hasta la tarde. Según detalló el tío de la menor, Christopher Jones, nadie advirtió que la niña seguía a bordo hasta que el personal abordó nuevamente el autobús con la intención de realizar el recorrido vespertino para recoger a los estudiantes. Con un pronóstico meteorológico que alcanzaba los 38 grados Celsius (99 grados Fahrenheit) en Memphis, la temperatura interna del vehículo ascendió de forma letal, alcanzando los 42 grados Celsius (109 grados e Fahrenheit), lo que le provocó la muerte a la pequeña.
Por su parte, el Departamento de Policía de Memphis confirmó que, alrededor de las 3:23 de la tarde, recibieron el reporte de una menor que requería asistencia médica urgente en una dirección sobre la calle Walnut Knoll. La niña fue trasladada de urgencia en condición crítica a un hospital cercano, donde lamentablemente los médicos declararon su fallecimiento.
Al caer la tarde, la escena del incidente permanecía acordonada por las autoridades policiales frente a las instalaciones de Kid University, donde se encontraba estacionado el pequeño autobús rotulado con el nombre de la guardería. Al ser contactado por la prensa, el personal del establecimiento optó por colgar el teléfono de inmediato sin ofrecer declaraciones.
Familiares de la víctima denunciaron la total falta de protocolos de seguridad eficaces en estos establecimientos. Al tratarse de una niña con autismo no verbal, su tío enfatizó la vulnerabilidad de Winter, señalando que carecía de la capacidad de pedir ayuda o abrir una puerta para escapar del encierro mortal.



