
La población y los equipos de rescate buscan supervivientes entre los escombros de un edificio derrumbado tras un terremoto ocurrido en Cali, Colombia, el 10 de agosto de 2026
Como respuesta a las afectaciones causadas por el sismo del pasado 10 de agosto en Colombia, el Gobierno de México despachó este jueves un segundo cargamento de ayuda humanitaria compuesto por 19 toneladas de alimentos e insumos sanitarios para apoyar a la población damnificada.
Con este nuevo traslado, el volumen total de asistencia enviado por el país azteca alcanza las 38.5 toneladas.
La logística del operativo comenzó a las 07:30 horas con el despegue de dos aviones de transporte estratégico de la Fuerza Aérea Mexicana desde la Base Aérea Militar de Santa Lucía, en el Estado de México.
Las aeronaves se dirigieron al Aeropuerto Internacional Matecaña, ubicado en la ciudad de Pereira, en el departamento de Risaralda.
Esta entrega incluyó cuatro toneladas de suministros médicos, como medicamentos y material de curación, además de 15 toneladas de provisiones distribuidas en 650 despensas. El resguardo y manejo del cargamento fue coordinado por una delegación de 19 efectivos pertenecientes al Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.
Este envío forma parte de la estrategia del gobierno mexicano para entregar un total de 58.5 toneladas de ayuda en la región afectada de Pereira.
También se dió a conocer que los rescatistas de `Topos Azteca´llegaron a Cali el 12 de agosto para reforzar las labores de búsqueda de sobrevivientes, pese a la negativa del Gobierno de Colombia para permitir la entrada a grupos de rescate extranjeros.

El líder del grupo, conocido como`Topo Mayor´, dijo que viajaron a Colombia desde Venezuela, donde llevan casi 40 días tras el sismo que afectó a ese país el pasado mes de junio.
Mientras que el alcalde de Cali, Alejanro Eder, recibió a la brigada de Topos Azteca con agradecimiento por su compromiso para apoyar a rescatar vidas en sus ciudad.
«¡Bienvenidos muchachos y muchas gracias por venir a ayudarnos a salvar la vida de los caleños que aún se encuentran bajo los escombros
«, dijo.



