En breve: Fiscalía anuncia acusación formal contra 11 acusados por fraude matrimonial. Orquestaron más de 1.000 matrimonios falsos para obtener estatus migratorio. Ciudadanos extranjeros pagaron hasta $100.000 por cada fraude matrimonial. Operaron durante más de una década.
NUEVA YORK — El Departamento de Justicia anunció hoy acusación formal. Acusa a 11 individuos de fraude matrimonial. Organizaron más de 1.000 matrimonios fraudulentos. El objetivo: obtener estatus migratorio para ciudadanos extranjeros. La mayoría eran ciudadanos chinos.
Fraude matrimonial: un esquema de una década

El esquema operó desde 2016 hasta julio de 2026. Basado principalmente en Nueva York. Extendió operaciones por todo el país y al extranjero. Afectó estados como Connecticut, Massachusetts, Pennsylvania, Kentucky, Tennessee, Georgia y Florida.
El fiscal general Todd Blanche hizo una declaración pública. Afirmó que estos cargos muestran desprecio por el sistema migratorio estadounidense. Dijo que administración Trump no tolerará estos esquemas.
Entérate de las noticias más relevantes en Nashville Noticias
El modus operandi del fraude matrimonial
Los acusados utilizaban un método simple pero efectivo. Conectaban a ciudadanos extranjeros con ciudadanos estadounidenses. Esas personas se conocían por primera vez antes de obtener licencia matrimonial. Luego organizaban ceremonias de boda falsas.
Tomaban fotografías diseñadas para simular matrimonios auténticos. Abrían cuentas bancarias conjuntas falsas. Presentaban declaraciones de impuestos conjuntas ficticias. Compraban pólizas de seguros falsas. Todo para aparentar matrimonios legítimos.

Después preparaban solicitudes de residencia permanente. Estas contenían declaraciones completamente falsas. Entrenaban a los participantes para engañar a funcionarios de inmigración.
Estructura criminal del fraude matrimonial
El esquema involucraba múltiples tipos de participantes. Facilitadores supervisaban todo el operativo. Identificaban clientes extranjeros. Reclutadores encontraban ciudadanos estadounidenses dispuestos. Asistentes preparaban documentación fraudulenta.
La red también utilizaba abogados, preparadores de impuestos, proveedores de seguros y funcionarios civiles. Todos jugaban roles en el fraude matrimonial.
El costo del fraude matrimonial para inmigrantes
Ciudadanos extranjeros pagaban hasta $100.000 por matrimonio falso. Ese pago incluía obtención de estatus migratorio. Los facilitadores ganaban millones durante una década. Ciudadanos estadounidenses recibían hasta $30.000 por participar.
Reclutadores ganaban comisiones de $5.000 por cada ciudadano reclutado. En total el esquema movió decenas de millones de dólares.
Los 11 acusados enfrentan cargos graves
Fueron detenidos el miércoles por la mañana. Entre ellos: Amy Cheng, 72, de Brooklyn. Xiao Mei Chan, 64, de Queens. Christine Lu, 52, de Queens. Otros de Staten Island y Peekskill. Los acusados son principalmente ciudadanos estadounidenses.
Cada uno enfrenta dos cargos. Conspiración para cometer fraude matrimonial e inmigración. Pena máxima: cinco años de prisión. También enfrentan conspiración para facilitar residencia ilegal. Pena máxima: diez años de prisión.
Investigación federal multijurisdiccional
Homeland Security Investigations lidera la investigación. El FBI participó activamente. USCIS colaboró en análisis de documentos. El Ejército también investigó. Fiscales del distrito sur de Nueva York prosiguen el caso.
Los arrestos permitieron ejecutar allanamientos. Múltiples ubicaciones fueron registradas en Nueva York. Sunset Park en Brooklyn. Flushing en Queens. La operación descubrió evidencia física significativa.
Con información del Departamento de Justicia de EE.UU.



