Estados Unidos envió el jueves y el viernes a decenas de personas hacia cuatro países africanos, como parte del mecanismo de deportaciones a «terceros países» impulsado por el presidente Donald Trump, según reportó la agencia AFP con base en testimonios de abogados de inmigración.
De acuerdo con la AFP, los deportados no son originarios de las naciones a las que fueron enviados —Guinea Ecuatorial, Sierra Leona, Ghana y República Centroafricana—, sino de otros países a los que Estados Unidos tiene prohibido legalmente devolverlos. La agencia señaló que esta práctica forma parte de la ofensiva migratoria de la Casa Blanca, que ha recurrido a lo que sus críticos consideran vacíos legales para expulsar a estas personas hacia terceros países.

El presidente de EEUU, Donald Trump, en una reunión de gabinete, en Camp David, Maryland, el 31 de julio de 2026
Vuelos del jueves y viernes
Según las abogadas de inmigración Alma David y Meredyth Yoon, citadas por la AFP, alrededor de diez personas fueron deportadas a Guinea Ecuatorial el jueves. Un día después, un vuelo procedente de Estados Unidos aterrizó en Sierra Leona con cerca de diez deportados más a bordo, de acuerdo con David. Las abogadas indicaron que esa misma aeronave continuaría después hacia Ghana y República Centroafricana.
La AFP recordó que los cuatro países ya habían recibido anteriormente a personas deportadas desde Estados Unidos: en Guinea Ecuatorial, algunos deportados llevan meses alojados en un hotel a la espera de una solución, mientras que Ghana dejó el año pasado a varios de ellos del otro lado de la frontera, en Togo, sin documentación.
Escalas en Senegal y opacidad del proceso
Los vuelos también fueron rastreados por ICE Flight Monitor, una herramienta afiliada a la organización Human Rights First, que registró que ambas aeronaves hicieron escala para reabastecerse de combustible en Senegal, país que se ha convertido en un punto de tránsito frecuente para este tipo de vuelos hacia África.
La abogada Yoon explicó a la AFP que, pese a contar con una lista de personas que presuntamente viajaban en el avión, no tenían certeza de si serían enviadas a Sierra Leona o a Ghana, lo que refleja la falta de transparencia que suele rodear a estas operaciones.
El argumento legal de la Casa Blanca
Trump ha sostenido que, si bien no puede devolver a estas personas a sus países de origen, no existe una prohibición legal para enviarlas a un tercer país. Una investigación previa de la AFP documentó que Estados Unidos ha ofrecido acuerdos económicos multimillonarios y ha amenazado con restricciones de visado a distintas naciones, principalmente africanas, para lograr que acepten recibir a estos deportados.



