Nashville, Tennessee.— Una valiosa combinación entre tecnología moderna y estrategia policial permitió a las autoridades de Nashville resolver un robo de auto y retirar de las calles a un conductor presuntamente intoxicado y armado.
El incidente se desencadenó este martes cuando un ciudadano reportó la sustracción de su automóvil, valuado en aproximadamente 7,000 dólares, en las inmediaciones de la avenida West End, cerca del parque Centennial.
Para buena suerte del afectado, su teléfono móvil había quedado en el interior del vehículo, lo que permitió a los agentes del Departamento de Policía Metropolitana de Nashville (MNPD) monitorear el recorrido del sospechoso en tiempo real a través de la aplicación «Find My iPhone».
Las fuerzas del orden intentaron interceptar el automóvil en tres ocasiones sin éxito. Ante las evasivas del conductor, un helicóptero de la unidad aérea tomó el control de la vigilancia visual, guiando a las patrullas en tierra hasta el estacionamiento de un centro comercial en Green Hills. En ese lugar, la policía logró cercar el vehículo, arrestar al conductor identificado como Jenneson Bryant, de 34 años, y a su acompañante, y restituir la propiedad a su dueño original.
La sorpresa mayor ocurrió cuando el propietario revisó la unidad y entregó a los oficiales una mochila olvidada en su interior. Al inspeccionar el bolso, los agentes hallaron un arma de fuego cargada, unos cuatro gramos de marihuana, una pipa para crack con residuos de sustancia ilícita y un bastón policial con punta para romper cristales. Durante el interrogatorio, Bryant admitió ser el dueño del equipaje y confesó estar bajo un severo efecto de las drogas.
Tras el operativo, Bryant fue ingresado en la prisión metropolitana enfrentando un abultado expediente judicial. Entre sus cargos figuran cinco delitos graves —incluyendo robo de vehículo, tres evasióne de arresto y posesión ilegal de un arma de fuego por parte de un felón— además de seis cargos menores por conducir bajo los efectos de sustancias, portación de armas intoxicado y posesión de drogas. Su fianza se fijó en 31,500 dólares.



