El sistema judicial estadounidense vuelve a poner en el banquillo de los acusados a los gigantes tecnológicos. El fiscal general de Tennessee, Jonathan Skrmetti, dio inicio a los alegatos iniciales en representación del estado en el marco del juicio contra Meta Platforms, Inc., un proceso histórico que se lleva a cabo en el tribunal de equidad de Nashville bajo la presidencia del canciller Russell Perkins, tras concluir la fase de selección del jurado.
Tennessee se ha sumado a otras cuarenta y un jurisdicciones del país para demandar a la compañía matriz de Facebook e Instagram, argumentando que sus aplicaciones fueron concebidas intencionalmente mediante patrones de diseño persuasivo para maximizar la retención y generar adicción en niños y adolescentes.

Acusaciones formales y el conocimiento interno de los directivos sobre los daños
De acuerdo con el planteamiento de la demanda, Meta destinó cuantiosos recursos financieros y humanos para estudiar a fondo la psicología y el comportamiento de los usuarios más jóvenes, explotando sus vulnerabilidades con características irresistibles destinadas a capturar su tiempo y datos en beneficio del modelo de negocio.
El caso cobra especial gravedad al apuntar directamente hacia la cúpula directiva de la empresa, mencionando al director ejecutivo Mark Zuckerberg.
Según los señalamientos expuestos, la compañía tenía conocimiento de que Instagram resultaba perjudicial para los usuarios en general y especialmente dañino para las mujeres jóvenes. Sin embargo, los documentos internos apuntan a que la organización decidió no hacer públicos estos datos y restringió el acceso a las investigaciones para mitigar riesgos de filtración corporativa.
Mientras que un informe difundido previamente por Meta calificaba situaciones como el acoso y la intimidación digital como eventos «extremadamente raros», encuestas internas de la propia empresa revelaron una realidad contrastante: en el transcurso de una sola semana, más de una cuarta parte de los usuarios presenció conductas de acoso, el 8% resultó víctima directa y cerca del 12% experimentó insinuaciones no deseadas.
Frente a estas acusaciones, Meta emitió una postura oficial. En un comunicado emitido a la cadena WSMV4, la compañía señaló que «cientos de miles de adolescentes de Tennessee usan las redes sociales a diario para hablar con sus amigos y familiares, explorar sus intereses y encontrar apoyo cuando lo necesitan».
Asimismo, indicó que su objetivo es propiciar un entorno protegido, destacando que durante una década han desarrollado configuraciones predeterminadas de seguridad adecuadas para la edad de los menores, junto con herramientas sencillas para que los padres establezcan los límites correctos para su familia.
La empresa manifestó estar orgullosa de los avances logrados y comprometida con la mejora continua.



