Tennessee.- Un control de tráfico de rutina en el condado de Putnam derivó en el arresto de cuatro personas y el decomiso de peligrosas sustancias ilícitas. En el vehículo también viajaba un niño de 5 años en condiciones de riesgo, según informaron las autoridades locales.
El incidente ocurrió el pasado 6 de julio, cuando un oficial de la Oficina del Sheriff del Condado de Putnam detuvo una camioneta Chevrolet Traverse blanca que circulaba por la Interestatal 40 en dirección este, tras cometer dos infracciones de tránsito. Al acercarse, el agente observó que en el interior viajaban cuatro adultos y un menor de 5 años. La madre del niño iba conduciendo y se percató de que el menor no viajaba en una silla de seguridad adecuada. Debido al exceso de pasajeros y a la falta de medidas de protección para el infante, el oficial ordenó a todos los ocupantes que bajaran del vehículo.
Durante la identificación de los sospechosos, los agentes descubrieron que dos de los pasajeros eran investigados en un caso de narcotráfico que la Oficina del Sheriff del Condado de Overton y la Oficina de Investigación de Tennessee (TBI) venían desarrollando desde hacía tres meses.
Para confirmar la presencia de sustancias ilegales, los agentes utilizaron a «Tuco», un perro adiestrado de la unidad K-9, quien rápidamente dio una alerta positiva tras olfatear el exterior del vehículo. Durante la requisa exhaustiva, la policía decomisó aproximadamente 40.8 gramos de metanfetamina, 8.4 gramos de fentanilo y 3.5 gramos de una sustancia en polvo aún no identificada. Tras el hallazgo, el niño fue entregado sano y salvo a un familiar que acudió al lugar, mientras que los cuatro adultos fueron puestos bajo custodia.
Los detenidos fueron identificados como Kirsten Murdock, Corey Howard, Tazha Sidwell y Christopher Walker.
La madre del menor, Kirsten Murdock, enfrenta cargos por fabricación, entrega y venta de fentanilo y metanfetamina, además de abuso infantil y posesión de parafernalia de drogas; su fianza se fijó en 153,000 dólares. Por su parte, Corey Howard y Christopher Walker fueron acusados únicamente de posesión de parafernalia de drogas, con una fianza de 2,300 dólares cada uno, aunque Walker sumaba además dos órdenes de arresto pendientes por violación de su libertad condicional.



