Internacionales.- El precio del petróleo arrancó la jornada de este lunes con un incremento considerable, luego de que el fin de semana estuviera marcado por nuevas ofensivas de Estados Unidos contra Irán y la decisión de Teherán de cerrar el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte de petróleo a nivel global.
El barril de Brent, que sirve como referencia para los mercados europeos y buena parte del mundo, subió un 3.75% y se cotizó en 78.86 dólares por barril, incluso antes de que abrieran los mercados financieros en Asia. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, escaló un 3.65% hasta alcanzar los 74.02 dólares por barril.
Este nuevo capítulo de tensiones entre Washington y Teherán se reanuda a pesar de que el pasado 17 de junio ambas naciones firmaron un protocolo de acuerdo que buscaba poner fin al conflicto en Medio Oriente. Ese documento incluía la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía por donde antes del estallido de la guerra transitaba el 20% del crudo que se consume en todo el mundo.
El cierre de esta ruta marítima por parte de Irán, que ocurrió el pasado 28 de febrero cuando comenzó la guerra, ya había generado en su momento una subida acelerada de los precios del petróleo y serias preocupaciones sobre la estabilidad del suministro energético mundial.
¿Qué significa esto para nosotros en EE.UU.?
El alza en el precio del crudo suele traducirse en gasolina más cara en las estaciones de servicio, un golpe directo al bolsillo de millones de familias que dependen de sus vehículos para trabajar, llevar a los hijos a la escuela o realizar sus compras diarias.
Además, el encarecimiento del petróleo impacta en el costo de productos básicos, ya que el transporte de alimentos y mercancías se vuelve más caro.



