
La Selección Colombia se despidió de la Copa del Mundo de la manera más cruel. Tras igualar 0-0 en los 120 minutos reglamentarios ante Suiza, el combinado sudamericano cayó 4-3 en una dramática definición por penales donde la falta de puntería y la gran actuación del arquero helvético sentenciaron la eliminación cafetera.
El partido fue una batalla táctica de alta intensidad. Durante los 90 minutos y la posterior prórroga, ninguno de los dos equipos estuvo dispuesto a regalar espacios. Colombia intentó imponer condiciones con la velocidad de sus extremos, mientras que Suiza apostó por un bloque defensivo indescifrable. Las defensas y los guardametas se vistieron de héroes para mantener el marcador cerrado y estirar la definición hasta el punto penal.
La lotería de los doce pasos
La tensión se apoderó del estadio en la tanda definitiva:
Davinson Sánchez abrió la tanda para Colombia, pero su remate se estrelló con violencia en el travesaño. Acto seguido, Zeki Amdouni capitalizó su cobro para poner en ventaja a los europeos.
El defensor suizo Manuel Akanji mandó su disparo por encima del arco horizontal, lo que permitió a los dirigidos por Néstor Lorenzo nivelar la balanza 2-2.
La ilusión duró poco. El arquero suizo adivinó la trayectoria del disparo de Juan Camilo «Cucho» Hernández y atajó el balón. De inmediato, Cedric Itten mandó su remate al fondo de la red para adelantar a Suiza por 3-2.
El desenlace: Luis «Lucho» Díaz asumió la máxima presión y convirtió con jerarquía el último penal colombiano, dejando la clasificación en manos del rival. Ruben Vargas no perdonó, ejecutó con frialdad al fondo de la red y selló el boleto helvético, dejando a Colombia fuera del Mundial.
Con este resultado, Suiza avanza de ronda con el corazón en la mano, mientras que la generación dorada de Colombia se despide de la cita mundialista con la frente en alto tras un partido donde lo entregó todo.



