NN Deportes.- Una polémica decisión arbitral en el Mundial podría costarle caro a la FIFA. El politólogo iraní Lotfolah Kaveh Afrasiabi presentó una demanda por 1,000 millones de dólares contra el organismo rector del fútbol, su presidente Gianni Infantino y varios funcionarios anónimos, tras la eliminación de la selección de Irán del torneo.
Afrasiabi, de 68 años y residente en Massachusetts, presentó la demanda civil el 30 de junio en un tribunal federal de Boston. La acción legal busca ser admitida como demanda colectiva en nombre de hasta 91 millones de «nacionales iraníes y/o iraní-estadounidenses que apoyaron a la selección nacional de fútbol de Irán y que quedaron emocionalmente marcados».
El caso gira en torno a un gol anulado a la selección iraní el fin de semana pasado ante Egipto tras una revisión por fuera de juego. Como resultado del empate, Egipto avanzó por primera vez a la fase de eliminación directa, mientras que Irán quedó fuera del campeonato.
En la demanda, Afrasiabi cuestionó el «doble rasero, la hipocresía y la discriminación abierta» contra el equipo iraní. El demandante, quien fue asesor oficial del equipo iraní de negociación nuclear durante las conversaciones con el entonces presidente Barack Obama, aseguró al medio The Independent que la cifra de 1,000 millones de dólares es «muy generosa».
«Si termino con jurados justos, podrían incluso considerar una cantidad más alta por lo equivocada que fue la mala conducta de la FIFA en este caso», afirmó.
La polémica ha generado reacciones en el mundo del fútbol. El exfutbolista y ahora comentarista de Fox Sports, Zlatan Ibrahimovic, calificó la anulación del gol de Shoja Khalilzadeh como «un robo» y pidió una disculpa. «La FIFA debió hacer algo al respecto», señaló Afrasiabi.
Por su parte, el entrenador de la selección de Irán, Amir Ghalenoei, acusó a Estados Unidos de perjudicar deliberadamente a su equipo durante la Copa del Mundo. Tras el empate ante Egipto, el estratega repudió las severas restricciones logísticas y migratorias impuestas por los anfitriones, quienes los trataron «de forma muy injusta».
Cabe señalar que Afrasiabi en el pasado fue acusado por autoridades federales de actuar como agente no registrado de Teherán.



