Un prolongado asedio de aproximadamente 15 horas en el centro de Bakersfield llegó a su fin la madrugada de este miércoles, luego de que agentes del FBI abatieran al sospechoso que mantenía retenidas a varias personas dentro de una sucursal de Chase Bank. Las autoridades locales confirmaron que todos los rehenes fueron rescatados a salvo y sin lesiones físicas.

La cadena de eventos comenzó a desarrollarse el martes alrededor de la 1:00 p. m. (hora del Pacífico). Las centrales de despacho del servicio de emergencias locales recibieron un reporte inicial que alertaba sobre el posicionamiento de una presunta bomba en los perímetros de la sucursal bancaria, ubicada en la intersección estratégica de Chester Avenue y la calle 17.
Al arribar al sector para establecer los cercos viales correspondientes, las patrullas operativas constataron que la situación presentaba variables de mayor peligrosidad: un individuo armado y no identificado se había atrincherado en los pasillos de atención al cliente, utilizando a un grupo de empleados y cuentahabientes como escudos humanos.
El complejo escenario motivó el despliegue inmediato de un operativo de gran escala en el que participaron unidades tácticas de la policía, negociadores especializados en situaciones de crisis y oficiales del FBI. A lo largo de la jornada del martes, la tensión se mantuvo elevada en el perímetro; no obstante, las gestiones de los cuerpos de seguridad permitieron que el captor liberara a dos de los rehenes antes de que concluyera el día.
A pesar de los esfuerzos de las células de negociación por lograr una rendición pacífica durante la tarde y noche del martes, el captor mantuvo una postura inflexible. Cerca de las 4:20 a. m. del miércoles, las condiciones de riesgo en el interior del banco forzaron la intervención armada de los comandos federales, desatándose un breve tiroteo donde el delincuente cayó abatido de manera inmediata, permitiendo el ingreso de los paramédicos para la atención de las víctimas ilesas.
El sargento Celedon, portavoz del Departamento de Policía de la ciudad, informó que las indagatorias continúan bajo un estricto desarrollo activo. Como parte de las acciones paralelas para esclarecer el suceso, miembros de la Oficina del Sheriff del Condado de Kern (KCSO) ejecutaron una orden de registro en una propiedad vinculada en el sector de Oildale. Actualmente, las autoridades mantienen cortes vehiculares en los accesos contiguos a la escena y han exhortado a los residentes a evitar transitar por la zona afectada hasta nuevo aviso.



