Longview, Washington.- Una mañana de trabajo rutinario se convirtió en una pesadilla en la planta de Nippon Dynawave Packaging, cuando la implosión de un contenedor de sustancias químicas desencadenó una emergencia que ha consternado a todo el estado de Washington.
El incidente ocurrió alrededor de las 7:15 a.m. en esta fábrica de pulpa y papel ubicada en Longview, a unos 80 kilómetros de Portland, Oregón. Hasta el momento, las autoridades han confirmado la muerte de una persona, la desaparición de nueve trabajadores y múltiples heridos de gravedad.
El contenedor que colapsó almacenaba licor blanco, un compuesto químico esencial en el proceso de fabricación del papel. La explosión provocó el derrumbe de la estructura, dejando una escena de caos y destrucción.
Estructura inestable dificulta el rescate
El jefe del cuerpo de bomberos y rescate de Cowlitz 2, Scott Goldstein, explicó que el tanque dañado sigue siendo un riesgo para los equipos de emergencia.
«El tanque sigue inestable, lo que crea una situación peligrosa para nuestro personal», declaró Goldstein a la prensa.
Esta condición ha obligado a suspender temporalmente las operaciones de búsqueda de los nueve desaparecidos, a la espera de que se realicen labores de reforzamiento que permitan el ingreso seguro de los rescatistas.
Hasta ahora, se sabe que ocho empleados de la planta sufrieron quemaduras químicas y lesiones de diversa consideración, por lo que fueron trasladados de urgencia a centros de salud de la región. Además, un bombero que participó en las primeras labores de atención recibió atención médica por heridas leves y ya fue dado de alta.
Rick Graves, portavoz del Departamento de Bomberos y Rescate de Portland, informó que los pacientes con traumas están siendo atendidos en clínicas cercanas, mientras que quienes presentan quemaduras graves y exposición térmica son derivados a instituciones especializadas en Portland.
El alcalde de Longview, Erik Halvorson, se dirigió a los medios para expresar la consternación que embarga a la ciudad.
«Nuestra comunidad ha entrado en un período de profunda tragedia y duelo», declaró visiblemente afectado.
Por su parte, el gobernador de Washington, Bob Ferguson, ordenó el despliegue de unidades de la Guardia Nacional para colaborar en las tareas de localización de los desaparecidos y en la medición de gases en el aire, con el fin de descartar riesgos adicionales para la población.
Las autoridades continúan investigando las causas exactas de la implosión, mientras la comunidad de Longview se mantiene en vilo a la espera de noticias sobre el paradero de los nueve trabajadores que siguen sin ser localizados.



