
En la ciudad de Santiago, en Chile, se inauguró el Museo Tenebris, un espacio que reúne más de 300 objetos malditos traídos de todas partes del mundo, considerado el primer museo de este tipo en Sudamérica.
La atracción principal es una réplica oficial de la muñeca maldita Anabelle, «de la Raggedy Ann, que es la muñeca del Museo Warren, que estuvo treinta días encerrada con la muñeca original», dijo Gabriel Guicharrousse, dueño de Tenebris, en entrevista con el medio local Bío Bío.
Además, agregó que hay desde animatronics de Halloween hasta «elementos vudús para poder eliminar personas», que han sido conseguidos a través de compras y donaciones de personas que han tenido algún tipo de actividad paranormal con algunos objetos.
La atracción ofrece recorridos para grupos de personas en un sótano de 250 m², detalló Guicharrousse, en la entrevista.



