El fiscal general del estado de California, Rob Bonta, reclamó el miércoles aclaraciones a la FIFA sobre «posibles prácticas comerciales engañosas» relacionadas con la venta de entradas para el Mundial de Norteamérica que arranca en un mes.
Las pesquisas se apoyan en un reporte del medio The Athletic, que informó que hay aficionados que denuncian haber comprado boletos de «categoría 1», los más caros, y recibido asientos que inicialmente se presentaban como de categoría inferior.
El fiscal preguntó a la FIFA en una carta pública acerca de una «posible violación de la ley de California» que «ofrece una fuerte protección a los consumidores».
Bonta consulta si fueron vendidas «entradas a partir de categorías presentadas en los planos de los estadios, antes de modificar dichas categorías a posteriori en el momento de asignar los asientos».
Más de tres millones de entradas para el Mundial fueron vendidas en cuatro categorías de precio diferentes, basadas en mapas de los estadios codificados por colores que se mostraban durante el proceso de compra en línea.
El fiscal californiano ha reclamado en particular copias de los planos de los estadios y las fechas de sus modificaciones, así como el número de aficionados que recibieron una entrada de categoría inferior.
«Esperamos recibir la información solicitada por parte de la FIFA como parte de nuestra revisión en curso», dijo Bonta.
Los consumidores californianos que crean haber sido engañados fueron invitados a presentar una denuncia ante la fiscalía.
La FIFA respondió en abril a The Athletic que los planos de los estadios presentados en el momento de la compra, y posteriormente modificados, eran «indicativos» y ofrecían «orientación más que una distribución exacta de los asientos».
– Tensión por precios –
California hospedará 14 partidos de la Copa del Mundo (11 de junio al 19 de julio), ocho en su sede de Los Ángeles y otros seis en Santa Clara, cerca de San Francisco.
Desde hace meses, los exorbitantes costos de los boletos son un motivo de tensión alrededor de la primera Copa del Mundo ampliada a 48 selecciones, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
La organización de aficionados Football Supporters Europe (FSE) ha acusado a la FIFA de «extorsión» y de «traición monumental» por demandar unos precios de acceso al evento que excluyen a muchos hinchas de este deporte.
Como ejemplo, la entrada más cara para la final de la pasada edición de Catar 2022 costaba alrededor de 1.600 dólares a precio oficial mientras este año se disparó hasta los 32.970 dólares.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha defendido que los precios se ajustan a los del mercado del entretenimiento en Estados Unidos, que albergará la mayor parte de los partidos del torneo, incluidas las semifinales y la final.
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