CDMX, México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, desmintió categóricamente la información difundida por CNN que afirmaba que agentes de la CIA habrían participado en una operación dentro del territorio nacional.
«Absolutamente falso. Es falso que operen agentes de la CIA en territorio mexicano», declaró la mandataria durante su conferencia matutina.
La información publicada por la cadena estadounidense señalaba que agentes de la CIA habrían colaborado en una explosión donde se encontraban supuestos integrantes del crimen organizado. Sin embargo, Sheinbaum fue tajante al rechazar la versión.
No obstante, la presidenta aclaró que existen agencias de seguridad de Estados Unidos que cuentan con autorización para operar en México, pero únicamente dentro de los límites establecidos por la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
«Sus permisos están perfectamente definidos para que puedan trabajar. Trabajan principalmente en las zonas marcadas para Estados Unidos, desde hace muchos años, y tienen que cumplir con la ley y la Constitución. Imagínense el tamaño de la mentira», enfatizó.
Sheinbaum destacó que la propia vocera de la CIA salió a desmentir la noticia publicada por CNN, lo que refuerza la falsedad de la información.
«Con qué objetivo puedes decir —imagínense nada más— que hay agentes de la CIA operando en territorio nacional, inclusive para eliminar a una persona. Imagínense el tamaño de la construcción», cuestionó la mandataria.
Acusaciones a grupos de ambos lados de la frontera
La presidenta mexicana también apuntó contra sectores que, según ella, buscan deteriorar la relación bilateral entre México y Estados Unidos para allanar el camino a una intervención extranjera.
«Hay grupos en Estados Unidos y grupos en México que quieren una mala relación con el gobierno de los Estados Unidos. Le están apostando a eso. Aquí ya los conocemos, porque son todos los conservadores», agregó.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente cooperación en materia de seguridad entre ambos países, pero también de tensiones políticas que Sheinbaum atribuye a intereses de sectores conservadores nacionales y extranjeros.



