Washington D.C..- La frágil tregua entre Estados Unidos e Irán atraviesa su momento más crítico. El presidente Donald Trump declaró que el alto el fuego se encuentra «en terapia intensiva» luego de rechazar la más reciente propuesta presentada por Teherán, la cual, según funcionarios consultados, incluía importantes concesiones en materia nuclear.
«Diría que está en el peor momento justo después de leer esa basura que nos enviaron. Ni siquiera terminé de leerlo», expresó el mandatario al ser consultado sobre si el cese al fuego seguía vigente. Trump describió el estado de las negociaciones como «de soporte vital».
El estancamiento diplomático y los recientes intercambios de disparos elevan el temor a que Oriente Medio pueda sumergirse nuevamente en una guerra abierta, lo que prolongaría la crisis energética que ya se siente en todo el mundo. Irán mantiene el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte global de petróleo y gas, mientras que Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes.
Propuesta para aliviar el bolsillo de los estadounidenses
En medio de la tensión internacional, Trump anunció su apoyo a la suspensión del impuesto federal a la gasolina, que actualmente es de poco más de 18 centavos por galón y de 24 centavos para el diésel. La medida requeriría la aprobación del Congreso, de mayoría republicana, y representaría un alivio para millones de conductores que han visto cómo los precios del combustible superaron los 4.50 dólares por galón en la última semana.
El mandatario estimó que el precio del petróleo y la gasolina caería drásticamente una vez que terminen las hostilidades. Cabe destacar que el impuesto federal a la gasolina genera más de 23 mil millones de dólares al año para las arcas del gobierno.
Posturas irreconciliables
Las diferencias entre ambas naciones siguen siendo profundas. Washington exige una reducción significativa de las actividades nucleares de Irán, mientras que Teherán presiona por un acuerdo más limitado que reabra el estrecho de Ormuz y levante el bloqueo antes de retomar las negociaciones.
Trump aseguró que Irán había ofrecido inicialmente permitir que Estados Unidos ingresara a su territorio para ayudar a extraer su uranio altamente enriquecido, pero que luego dio marcha atrás en su última propuesta. «Cambiaron de opinión porque no lo plasmaron por escrito», sostuvo.
Por su parte, Irán no ha aceptado públicamente renunciar a su uranio enriquecido, argumentando que tiene derecho a desarrollar su programa nuclear con fines pacíficos. Se espera que Trump aproveche su próximo viaje a China para solicitar al presidente Xi Jinping que presione a Irán. Pekín es el mayor comprador de petróleo crudo iraní sujeto a sanciones, lo que le otorga una influencia clave en el conflicto.
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