DURANGO, México – Kevin González, el joven de 18 años que luchaba contra un cáncer terminal, falleció apenas un día después de reencontrarse con sus padres en México.
Sus padres habían permanecido detenidos por ICE en Arizona y fueron deportados tras la orden de un juez para poder despedirse de su hijo.
Reencontrarse había sido toda una odisea. Kevin González había dejado Chicago para viajar a la casa de su abuela materna en el estado mexicano de Durango.
El esperado encuentro ocurrió tras la autorización de un juez para que sus padres fueran deportados de manera urgente y pudieran cruzar por la garita de Nogales para verlo una última vez.
La historia de Kevin tocó el corazón de miles de personas que siguieron la lucha de esta familia por reunirse nuevamente.
Kevin logró llegar a casa y abrazar a sus padres el sábado 9 de mayo.
Familiares y amigos lo recuerdan como un joven alegre, apasionado por el fútbol y de nobles sentimientos hacia los demás.
Un día después de sentir las manos, las voces y el amor de quienes más esperaba, murió luego de haber sentido dolor en el pecho, dijeron sus familiares.
Mencionaron además que Kevin, se mostró contento y felíz de estar reunido con la familia y sus padres, según le escucharon decir.
Descansa en paz.



