
Una mujer de 30 años fue reportada como desaparecida el pasado 12 de abril en Ocozocoautla, Chiapas, México. Afortunadamente, fue localizada con vida por las autoridades al interior de un rancho donde estaba privada de su libertad.
Sin embargo, el caso escaló a nivel internacional debido a que la fotografía colocada en la ficha de búsqueda no correspondía a los rasgos físicos de la joven, por lo que la búsqueda se vio complicada. El uso excesivo de filtros digitales cambió por completo el rostro de la mujer.
Además, surgió en redes sociales un llamado a la población sobre la importancia de utilizar fotografías reales y recientes al momento de difundir fichas de búsqueda, publica El Heraldo.
«Lamentablemente para generar la cédula de identificación se recurre mucho a las redes sociales y las redes los usuarios utilizan muchos filtros, incluso programas de Inteligencia Artificial para generar edad progresiva o regresiva, sobre todo en el caso de las mujeres desaparecidas es recurrente el uso de filtros, el 30% de las personas reportadas como desaparecidas”, explicó David Saucedo, consultor en seguridad, en declaraciones que recoge el medio NMas.
«Obstaculiza la labor de investigación lo que tendría que hacerse, es que el Protocolo Alba, que se aplica en las 32 entidades del país, mediante un manual de procedimiento, se actualice, solo dice actualizar una foto reciente, ahora habría que especificar, una fotografía reciente sin filtros, no extraída de redes sociales», continuó.
Por su parte, Carlos Ramírez, del Colectivo Hasta Encontrarles Ciudad de México, añadió: «Yo creo que tiene que ver un tema también de responsabilidad por parte de la familia que busca porque, digo tú mandas una foto y al ver a la persona físicamente ya no es la misma persona, es falta de responsabilidad del familiar que está reportando, no podemos avocarnos a buscar a una persona que no es la persona que está siendo buscada».



