La Habana, Cuba.— El presidente de Cuba,Miguel Díaz-Canel, afirmó que su gobierno “siempre” intentará evitar una guerra y trabajar por la paz; sin embargo, advirtió que si Estados Unidos llegara a atacar a la isla, Cuba contraatacaría y se defendería militarmente.
En una entrevista con la revista Newsweek, Díaz–Canel sostuvo que la posición cubana no busca provocar una confrontación, pero recalcó que el país está dispuesto a enfrentar una agresión militar. “Siempre nos esforzaremos por evitar la guerra. Siempre trabajaremos por la paz. Pero si se produce una agresión militar, contraatacaremos, lucharemos, nos defenderemos…”, afirmó.
El mandatario añadió que, en caso de perderse vidas en un conflicto, lo planteó como un sacrificio “por la patria”, en un mensaje de alto tono emotivo que, según dijo, estaría ligado al compromiso nacional. También señaló que, aunque Cuba es un país pacífico, “no le teme” a la confrontación.
“Cuba no es un país de guerra. Es un país de paz que promueve la solidaridad y la cooperación. Pero Cuba no teme a la guerra”, remarcó el presidente en sus declaraciones. En esa línea, expresó que preparar a la nación para la defensa es necesario ante las amenazas que, según su relato, han sido planteadas por autoridades estadounidenses en los últimos meses.
Preparación para evitar y resistir agresiones
Díaz-Canel indicó que, frente a lo que describió como advertencias de Washington, Cuba debe “preparar al país para evitar una agresión y para su defensa militar”. Además, afirmó que una acción militar contra la isla traería consecuencias graves para ambas naciones y para sus pueblos.
El presidente cubano sostuvo que cualquier escenario de ataque, además de considerarlo “una situación embarazosa”, implicaría “pérdidas inmensas” para Estados Unidos y para Cuba. “Puedo afirmar con absoluta certeza y honestidad que una acción militar contra Cuba… acarrearía pérdidas inmensas para ambas naciones y sus pueblos”, dijo, según el contenido de la entrevista.
“Guerra de todo el pueblo”, una doctrina defensiva
Durante la entrevista, Díaz–Canel también se refirió a la doctrina de defensa de Cuba conocida como “guerra de todo el pueblo”. De acuerdo con sus palabras, esa estrategia no se plantea como una opción para agredir, sino como un mecanismo defensivo.
El presidente explicó que la doctrina se fundamenta en la “disposición del pueblo a defender la revolución, la soberanía y la independencia”. Indicó que, al mismo tiempo, dicha preparación tendría el propósito de evitar la confrontación al reforzar que el país no aceptaría una agresión sin responder.
“Por eso nos preparamos para la defensa, no para atacar, sino para defender”, afirmó el mandatario.
Asimismo, destacó una visión sobre el futuro y subrayó que, según su postura, los pueblos merecen paz y condiciones para vivir en amistad, cooperar y ejercer libertad. “Nuestros pueblos merecen la paz, la posibilidad de vivir en un ambiente de amistad, de cooperar y de disfrutar de plena libertad…”, concluyó.



